¿Cómo se debe hacer una adecuada sustitución terapéutica? ¿Bajo qué parámetros? Este es parte del tema de responsabilidad de responsabilidad médica que debemos tener en cuenta.

El desarrollo de productos innovadores son los que realmente  han modificado la morbimortalidad de las patologías más prevalentes.

Su producción se basa en una cadena de procesos muy complejos desde una fase de biofarmacia, es decir,  el diseño de la molécula y su presentación, hasta un estudio  adecuado que avale su eficacia. La ínter-cambiabilidad de un medicamento va a depender de la equivalencia terapéutica, lo cual lleva a una inversión económica e intelectual con la que deben estar comprometidas las casas que producen estos medicamentos.
La Bioequivalencia es un proceso de evaluación, no un test de laboratorio,  por lo que no puede ser definido en un entorno simplista e irresponsable.
La Bioequivalencia y los medicamentos biosimilares, si lo demuestran tendrán pues, una marca registrada ya que es un garante de la calidad de una alternativa terapéutica, que se refleja en la seguridad y eficacia de una forma farmacéutica.

En la foto, el Dr. Francisco Brenes dictando una conferencia sobre el tema a 400 médicos en Panama durante el Simposio Internacional de Alergia e Inmunología 2016.